PUBLICACIONES NR
NUESTRA LUCHA
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Desde esta columna recordaremos publicaciones nacionalistas y revolucionarias de distintos países. En esta quinta entrega, nuestro recuerdo de la revista argentina NUESTRA LUCHA. La misma fue publicada en las décadas de los 80 y los 90. La misma era dirigida por el camarada y gran amigo José Bonafina. |

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"BREVE SEMBLANZA" (Extractado de NUESTRA LUCHA, Número 9, mayo/junio 1994, pag. 3 y 4) "He tenido la suerte de conocer y tratar a Patricio José Maguire, quien me honró con su amistad. Lástima que lo conocí pocos meses antes de su muerte. Él tenía muchos amigos que lo han tratado y conocido antes y mejor que yo y que mejor podrían hablar sobre su figura y trayectoria. En verdad la vida de Patricio José Maguire da como para escribir un libro, que debe ser escrito. Descendiente de irlandeses, había nacido en la ciudad de Suipacha. Maguire fue un hombre de carácter fuerte, a veces irritable, pero de trato muy afable tenia el don de la cordialidad y de saber escuchar a su interlocutor, respondiendo siempre con inteligencia y con esa ironía tan fina que lo caracterizaba. Otro aspecto a comentar sería el de su seguridad personal y quien haya leído un par de números de Masoneria, revista que él editaba, comprenderá a qué me refiero. Él sabia perfectamente que tenía enemigos y de los peligrosos. Pero siempre actuó y se manejó abiertamente y el solo hecho -lo tenía por costumbre- de hacer figurar en Masonería su dirección y teléfono particular, siempre me desconcertó. Ahora comprendo que había asumido los riesgos que no ignoraba y podía correr. En una oportunidad me dijo: "Mire, si quisieran hacerme algo, golpearme o matarme, ya lo hubieran hecho. Es sencillo, yo viajo en subte, en colectivo, camino mucho...cómo no me encontrarían?". En lo físico era medianamente delgado, de gran estatura y pese a su avanzada edad siempre se lo veía erguido y con un andar firme. De mente totalmente lúcida desarrollaba una enorme y constante actividad. Inesperadamente unos dolores en el pecho obligaron a su internación en el hospital Alemán. Allí lo visité en dos oportunidades. Siempre lo encontré de buen humor y no aparentaba estar enfermo. Conversamos largamente e incluso hacía planes para el próximo número de su revista. Me comentó que tenía una vena obstruída y que le efectuarían un cateterismo. "Algo simple y casi sin peligro me ha dicho el médico", fue su explicación a mi pregunta. Un día lunes lo operaban y acordamos que iría a verlo el miércoles. "Para el miércoles ya estaré bien y podré recibir visitas. Venga y conversaremos". Me retiré de su habitación sin imaginar lo que posteriormente ocurriría y conservo en mi memoria la imágen del amigo Maguire, extendiendo su mano en señal de despedida. Sinceramente no es facil para mí escribir estas líneas. Por dos cosas. Por la tristeza que significa el perder un amigo y por las ganas enormes de vivir que tenía Maguire. Su "espiritu de vida", no concuerdan con una muerte tan súbita, inesperada e inexplicable. Sólo me resta decirle ahora: gracias maestro. Gracias por su sapiencia y gracias por su ejemplo. Siempre lo recordaremos. José Bonafina |