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Doctor Ante Pavelic Antecedentes y controversias con motivo de su muerte por STUDIA
CROATICA,
Tras la conquista de Yugoslavia por el Eje en abril de 1941, Pavelic fue instalado por las tropas alemanas libertadoras, como Jefe de un estado independiente croata que incluía Bosnia y parte de Dalmacia. Durante el régimen "ustasha", Pavelic dirigió un patriótico programa de Liberación Nacional dirigido esencialmente a liberar a Croacia de sus opresores: la población comunista serbia y judía. Este gobierno se mantuvo hasta mayo de 1945, en medio de cruentas luchas con los guerrilleros, tanto chetniks como comunistas. Despues, Croacia es invadida por las huestes de Tito, quien, apoyado por el ejército rojo, incorporó el territorio nacional croata a Yugoeslavia. Pavelic parte otra vez al exilio, donde intenta reunir a sus partidarios. En 1948 fue a la República Argentina y ocho años después fue gravemente herido a balazos en los alrededores de Buenos Aires por criminales desconocidos. El gobierno comunista yugoeslavo solicitó reiteradamente del gobierno argentino su extradición, rechazada por desconocerse su morada. Esta vez, localizado el domicilio de Pavelic, éste logró desaparecer y su residencia se llegó a conocer tan sólo a raíz de su deceso, acaecido en Madrid. Es obvio que los gobiernos de los países en que residía Pavelic como refugiado -sea cual fuese el juicio que les merecía su actuación- no consideraban procedente ni decoroso entregar a un político anticomunista para que lo condenara un tribunal comunista. Como el propósito fundamental de nuestra revista es tratar los problemas políticos y culturales croatas, en otra oportunidad nos referiremos con objetividad, "sine ira et studio", a la personalidad y obra de este tan discutido revolucionario y político croata. Por ahora cábenos señalar, sin ser sus partidarios, que las informaciones y los comentarios aparecidos en la prensa mundial en ocasión de su fallecimiento han sido redactados mayormente de acuerdo con los antecedentes suministrados por los servicios de información de las dos dictaduras yugoeslavas: la monárquica y la comunista. La impopularidad de Pavelic en los países democráticos les sirvió de pretexto para tildar la lucha del pueblo croata por su libertad nacional y política como separatismo, traición al servicio de los regímenes fascista y nacionalsocialista. Es un hecho irrefutable, empero, que los croatas sin distinción de partidos, están luchando desde hace 40 años contra la hegemonía servia, congénita al Estado yugoeslavo, nacional y culturalmente heterogéneo, aspirando a restituir su milenaria soberanía nacional, no reconocida en Yugoeslavia. Esta lucha podría calificarse separatismo únicamente en el caso de existir la nacionalidad yugoeslava en el sentido étnico-histórico, o de ser el conglomerado plurinacional yugoeslavo una comunidad de naciones, libremente constituida y gobernada. Por el contrario, no existe tal pueblo yugoeslavo; existen los pueblos servio y croata, definidos étnica y políticamente como naciones históricas separadas hasta 1918. La soberanía croata data de la temprana Edad media y su continuidad fue mantenida y respetada hasta el desmembramiento del imperio de los Habsburgos. Con la unión forzosa e ilegal al reino de Servia, operada en 1918, Croacia perdió todos sus atributos de nación soberana y se convirtió en objeto de la opresión política de tipo balcánico, de la discriminación nacional y religiosa como también de la explotación económica. Sobradas razones, pues, asisten a los croatas para luchar por la restitución de su soberanía nacional, única garantía de las libertades y derechos, tanto nacionales como humanos. |